ARTÍCULOS

Tadeusz Kantor: Escuela Elemental de Teatro (Primera Parte)

La siguiente nota fue publicada en el Nº 0 de “El Tonto del Pueblo”, Revista de Artes Escénicas del grupo Teatro de Los Andes en agosto de 1995. Su director, César Brie, es además el traductor de la nota original que proviene de una publicación italiana conjunta entre Ubu Libri y La Escuela de Arte Dramático de Milán “Paolo Grassi”.



Tadeusz Kantor murió el 8 de diciembre de 1990 en Cracovia, a los 75 años. Estaba ultimando detalles de su último espectáculo Hoy es mi aniversario. Seis meses más tarde su grupo Cricot 2, representó su última creación como homenaje póstumo. Kantor ha sido uno de los grandes maestros del teatro de este siglo y además de un lúcido e iracundo poeta un gran pintor. Nos ha dejado imágenes y escritos donde teoriza su trabajo y las etapas del mismo, permitiéndonos interpretar (traicionar) sus enseñanzas y haciendo nuestros algunos de sus descubrimientos. El texto que publicamos es producto de un hecho excepcional: Durante un mes de verano de 1986, Kantor realizó un taller en la Escuela de Arte Dramático de Milán, trabajando con doce alumnos del último curso y delante de algunos privilegiados que escucharon su testimonio. Dicho taller desembocó en un breve espectáculo dividido en dos partes que fue representado tres veces en el teatro de la escuela. Se llamó Un Matrimonio a la manera constructivista y surrealista. Era excepcional que Kantor trabajara en una escuela de teatro con actores que el no había elegido y que recorriera, con ellos y para ellos, su camino artístico, en forma de lecciones teórico-prácticas sobre las vanguardias históricas del siglo veinte realizadas de un modo muy particular, a través de postulados, polémicas, recuerdos, pasando de la teoría a la acción práctica y a la composición teatral. No se puede hoy pensar en la escenografía, en la simbología de la escena, en la utilización del escenario sin tener presentes las ideas y posturas de este gran maestro. En el, las intuiciones de Craig cobran formas candentes y precisas, y la historia, (la cruel, la real, las guerras, las masacres, las memorias) irrumpen con fuerza devastadora realizando el más político de los teatros que se conozca. Este texto debería leerse varias veces ya que es rico en intuiciones, informaciones e ideas.

Creo inútil hacer una reseña biográfica de Cantor. Sus escritos todos, y este en particular que publicamos, hablan directamente de su historia. Fue un gran artista, de su tiempo, de la historia que le tocó atravesar, de la lucidez, desesperación y rabiosa conciencia con las que creó obras maestras, entre ellas: La Clase Muerta, Wielopole Wielopole, Que Revienten los Artistas, Aquí No Regreso Más y la inconclusa Hoy es mi Aniversario. Kantor aparecía siempre físicamente en sus espectáculos, era una especie de Maitre de escena, observaba a sus actores, alzaba su mano para que entrara la música. Un demiurgo humanísimo y conmovedor en medio de sus criaturas. Respecto a estas apariciones suyas dijo: "Aquí estoy nuevamente en la escena. Creo que nunca explicaré totalmente esta costumbre mía ni a ustedes ni a mí mismo. Pero a decir verdad no estoy en la escena sino en la frontera... "

César Brie


Lección 1

26 junio 1986


Quiero presentar nuestro plan de trabajo. Debo decir estas palabras: enseñar. Estudiar. No me avergüenzo. Estudié desde el principio, desde que decidí ser pintor. Sabía que la pintura francesa era grandiosa. Pero la pintura francesa no existía en Polonia. Estaba obligado a aprender de los libros, de las reproducciones. No se trataba de un estudio escolástico. ¡Lo importante era la imaginación y la voluntad de la imaginación!.

Conocí de cerca la pintura francesa sólo luego de la guerra, en 1947. No sabría decir si este encuentro físico tuvo más importancia que el imaginario. Fue distinto, material, constituyó una verificación. Pero personalmente prefiero siempre la imagen de mi fantasía. Mi obra ha sido un constante descubrir cosas que no conocía. Ha sido entonces, en un cierto sentido, aprender. Era un viaje para descubrir nuevos continentes; la meta se alejaba siempre, yo dejaba atrás las tierras conquistadas. Los artistas deben estudiar, descubrir, conocer y abandonar las regiones conquistadas. Estoy aquí para ayudarles en esto.

Quisiera que durante estos encuentros conmigo ustedes aprendan algo. Les hablaré de ciertos fenómenos del arte contemporáneo, a través de mi experiencia e incluso a través de mi interpretación. Vuestro estudio no será escolástico, deberá ser creativo. Trataré de transmitirles en modo claro la esencia de un fenómeno, de una tendencia, de un movimiento artístico.

La comprensión deberá ser tal que deberá alcanzar el compromiso y la dedicación de aquellos que en el pasado habían descubierto y creado dicho fenómeno.

Tal compromiso es casi una utopía, porque tien